CORREDOR PEREIRA – CERRITOS NO NECESITA MÁS CARRILES, NECESITA GOBERNANZA HACIA LOS MOTOCICLISTAS!
Por: FERNANDO GIRALDO NARANJO (CEO Somos Cerritos, el Futuro de Pereira).
Apreciados lectores,
Hoy el corredor Pereira – Cerritos constituye uno de los principales ejes de conectividad funcional del occidente de Pereira, con características de vía arterial suburbana de alta velocidad que articula:
- Zonas residenciales
- Zonas industriales – empresariales
- Plataformas logísticas
- Equipamientos comerciales, turísticos y recreativos
- Corredores intermunicipales
Su sección transversal predominante es de dos carriles por sentido. Desde el punto de vista de ingeniería de tránsito, este tipo de vía funciona bajo un régimen de velocidades operativas altas que superan (70–90 km/h) y presenta una mezcla de flujos heterogéneos:
- Vehículos particulares
- Vehículos utilitarios
- Vehículos livianos
- Transporte de carga pesada
- Transporte público
- Transporte prioritario
- Presencia de motocicletas
- Presencia de bicis
Esta mixtura vehicular, genera conflictos de interacción longitudinal y transversal, especialmente cuando no existe control operativo permanente.
Cada vez que ocurre un accidente en el corredor vial entre Pereira y Cerritos (ambos sentidos) vuelve a aparecer la misma consigna que repiten una y otra vez como un mantra: “se necesitan más carriles”. Una expresión que se volvió automática.
Pero, cuando se revisa con un mínimo rigor técnico y se analiza a la inversa lo que realmente está pasando en este trayecto, la conclusión es otra: el problema no son los carriles, el problema es el desorden absoluto en el que se convirtió la vía!
El corredor vial Pereira – Cerritos, hoy se transformó en uno de los ejes más importantes de movilidad, una vía de flujo rápido que, cuando no hay incidencias, funciona con plena fluidez.
Sin embargo, basta una mínima incidencia para que el sistema colapse totalmente. El tráfico se detiene, se generan largas filas de vehículos y cientos de personas llegan tarde a sus trabajos o compromisos. Esto ocurre con una frecuencia realmente preocupante.
Y lo más complejo, se presentan varios accidentes todos los días. Algunos menores. Otros graves. Y en demasiadas ocasiones, fatales!
Aquí hay un elemento que rara vez se discute con claridad: la mayoría de los siniestros y según estadísticas no corresponde a colisiones entre vehículos, involucra motociclistas en un 91%.
Aquí el punto crítico de la problemática!
En la práctica, el corredor se convirtió en un circo donde circula una cantidad importante de motociclistas sin ningún tipo de respeto por las normas básicas de tránsito, incurriendo en: velocidades excesivas, transitar por el carril izquierdo —que está prohibido para ellos—, realizar maniobras en zigzag entre carros, ejecutar cruces indebidos o retornos improvisados e incluso circular en contravía en algunos tramos. Un caos total!
No se trata de casos aislados o datos menores. Es una práctica que se volvió cotidiana. Todo esto ocurre sin el más mínimo control institucional.
Teniendo claro que estas motocicletas son el medio de transporte de miles de trabajadores que se movilizan diariamente en este trayecto y zonas cercanas, urge redefinir una regulación clara y específica de su circulación, algo que hoy no existe!
No hay presencia de la Policía de Carreteras. No hay agentes de tránsito. No hay puntos de control. No hay cámaras. No hay radares. No hay absolutamente nada que haga cumplir la ley.
En otras palabras, tenemos una vía rápida funcionando como si fuera tierra de nadie!
Y aun así, frente a esta realidad, la respuesta que se sigue repitiendo es: “se necesitan más carriles”.
Pensar que la solución es agregar uno o dos carriles más por sentido puede sonar atractivo, pero ignora una realidad fundamental: si el comportamiento vial sigue siendo el mismo, más carriles no significan más seguridad. Significan más espacio para acelerar —más velocidad—, más maniobras peligrosas y potencialmente más accidentes y más muertes, aquí, el problema se agrava!
La evidencia internacional en seguridad vial es clara: las vías rápidas sin control institucional multiplican la accidentalidad. No importa cuántos carriles tengan.
El problema de fondo no es de ingeniería civil, es la ausencia de gobernanza vial. Antes de hablar de expansión vial, la administración debe concentrarse en ordenar el uso de la vía, especialmente en lo que respecta al tránsito de motocicletas.
Medidas que se recomienda:
- Establecer con claridad que las motocicletas deben circular unicamente por el carril derecho o crear un carril dedicado para ellos, además, evitar el uso del carril izquierdo.
- Implementar controles efectivos de velocidad, mediante radares y sistemas de fiscalización electrónica que sancionen los excesos de velocidad y las maniobras peligrosas.
- Instalar cámaras de control para detectar circulación en contravía o cruces indebidos, dos comportamientos que incrementan dramáticamente el riesgo de accidentes graves.
- Fortalecer la presencia permanente de autoridades de tránsito, un CAI móvil itinerante y Policía de Carreteras en el corredor, algo que hoy es prácticamente inexistente!
- Finalmente, promover campañas de cultura vial dirigidas específicamente a motociclistas, reconociendo que este modo de transporte es fundamental para la movilidad laboral de miles de ciudadanos, pero que su uso debe darse dentro de normas claras de seguridad.
De nada sirve ampliar una vía si no existe una estructura clara de control, regulación ni respeto por las normas. Aquí no hay cultura vial!
La movilidad moderna no depende de cuántos carriles tenga una carretera. Depende, de cómo se usa esa infraestructura. Y hoy, más que más carriles, lo que este corredor necesita es orden, control y reglas claras para todos, especialmente para las motocicletas.
Lo que ocurre en esta vía es anarquía vial. Y cuando la anarquía se instala en una carretera de alta velocidad, el resultado siempre es el mismo: más accidentes, más muertos y más familias afectadas... Hoy etiquetada por los conductores como la vía de la muerte!
Lo digo yo!
FERNANDO GIRALDO NARANJO
CEO SOMOS CERRITOS PEREIRA
contactocgrupocedt@gmail.com
Móvil +57 314 709 8916 Pereira, Colombia, LATAM
